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ANMaC Vs. República

¿El desarme de los que están dentro de la Ley, a quién le sirve?

Autor: Gustavo S. Rubio Fecha de publicación: 26/09/2017

El desarme civil es un peligro cierto y claro para la sociedad en su conjunto y atenta contra lo que una democracia republicana representa: la seguridad y fortalecimiento de los derechos individuales. Ataca directamente a la libertad, pilar fundamental de un Estado de Derecho y base esencial del desarrollo humano. Sin libertad no hay ser humano.

Estos principios básicos, que formaron a nuestro país desde su nacimiento y guiaron a quienes establecieron nuestro gran marco legal basado en una libertad individual de los actores sociales, se fueron perdiendo a lo largo de los años, corrompidos por mezquinas pujas partidarias y pisoteados por doctrinas sociales que no hacen más que violentar la naturaleza humana.

Hoy debemos asistir a lo que quizás sea el hecho más evidente de esa lucha entre el estado de libertad y las bases de un próximo gobierno opresor: el rol del ANMAC. Gracias al ente, estamos en el borde del abismo como democracia republicana. Gracias a lo políticamente correcto, sumado al imperio asfixiante del credo de lo prioritario y remachado con un pensamiento holgazán de la mayoría de la dirigencia actual, se han fomentado nichos perennes para negociados millonarios y las políticas del ex Renar amenazan día a día con empujarnos a ese abismo populista y opresor que parte de la sociedad argentina fue construyendo a lo largo de su historia.

Ahora bien, teniendo en cuenta lo anterior, si tenemos la posibilidad de leer la Declaración de Principios del actual gobierno nos encontramos con "Los miembros de Cambiemos nos constituimos para impulsar el desarrollo económico, el fortalecimiento de la democracia y el sistema republicano, la independencia de la justicia, la calidad de la educación, la solidaridad social, Y LA FELICIDAD PERSONAL de los habitantes de la República Argentina." ¿Dónde queda esa felicidad personal de los tenedores legales de armas de fuego? ¿Son ciudadanos o no se los considera siquiera capaces y responsables de lograr su felicidad?

Como cualquier actividad recreativa, el Tiro (primer deporte olímpico argentino y parte fundacional de la identidad nacional) presenta una pasión que vas más allá de las palabras. Es como esa escena de la película "El Secreto de sus ojos" en la que el borrachín de Pablo - personaje de Francella - le explica a Benjamín - el personaje de Darín - que "un hombre puede cambiar todo (...) pero no puede cambiar de pasión" Pero aunque las palabras sean contundentes en su resumen espartano, lo que hace a esa escena un símbolo de la exaltación de un sentimiento es la sonrisa llena de calor y regocijo del personaje al explicar su punto.

Y el Tiro para los cientos de miles de Legítimos Usuarios es eso mismo: una pasión. Son horas de disciplina, entre lo frustrante y satisfactorio, para intentar pasar el proyectil lo más cercano al centro posible. O es luchar contra los elementos para tratar de conseguir esa pieza elusiva y después elegir no hacerlo, porque no es el momento o el lugar que se merece el animal. O es el gozo de estudiar las piezas de un arma que componen la ingeniería de su tiempo. O es la historia, o la novedad, o son las anécdotas, o son las alegrías de momentos de camaradería o el simple hecho de protegerse o proteger a su familia frente a un ataque... Es la opción de un individuo libre para desarrollarse plenamente dentro de sus capacidades.

Porque, como dijo el parroquiano de la película, acodado en la barra, "una pasión es una pasión". Esa pasión, por más compartida que sea, es tan personal como cada uno de los individuos que forman un país y no puede ser arrebatada por un Estado a no ser que éste deje de lado la democracia y la República.

Es decir, la particularidad de los legítimos usuarios, sus actividades y sus responsabilidades como individuos libres de un país que aclama ser democrático y republicano hace posible que la Argentina siga siendo un país democrático y republicano. Dicha particularidad está garantizada por la Constitución Nacional y es, a razón de su importancia, ACLARADA REITERADAS VECES por Cambiemos en su plataforma electoral al decir:

"Creemos en una sociedad próspera en la que todos puedan cumplir sus sueños y ser felices." "Creemos en la democracia y la república. Creemos en el estado de derecho y en el valor supremo de las instituciones republicanas. Creemos en la igualdad ante la ley y en el cumplimiento de las leyes como un modo de protegernos de los abusos de los poderosos..." "Creemos en la libertad de expresión y en el derecho a pensar diferente sin ser molestados, ni amenazados, ni amedrentados."

"Creemos en la protección de los derechos de todas las minorías. Creemos que el Estado debe ser garante de la diversidad."

"Creemos en el estricto cumplimiento de la Constitución Nacional, que fija las reglas de la convivencia argentina."

Pero, lamentablemente, las actuales políticas que se llevan a cabo desde el ANMAC están CONTRADICIENDO DE MANERA EXPLÍCITA dicha plataforma y promesas enumeradas arriba. Ese ataque a los que están dentro de la ley, con el agravante de un negociado millonario a costa de derechos, esa decisión de empujar a la ilegalidad, por ejemplo, a quienes no tienen el dinero para estar dentro de la ley hace que lo propuesto y repetido por el Gobierno caiga en saco roto. Parece que para Cambiemos, a través del ANMAC, hay gente que puede ser feliz y otra gente que no. Espero que se recapacite y se retome el camino que se está perdiendo y viremos nuevamente hacia una República dejando de lado estas políticas peligrosas y antidemocráticas basadas en las mentiras del desarme civil.

http://pro.com.ar/plataforma-electoral/

Gustavo S. Rubio Legítimo Usuario
Profesor de Inglés
Columnista sobre Armas y relacionados en Decilo Fuerte
Email: saidrubio76@hotmail.com
Twitter: @GustavoSRubi

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