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A vos que te gustan
las emociones fuertes...
La irracionalidad
que domina al coleccionista hace que a veces adquiramos objetos sin ningún
sentido práctico. Las armas que son protagonistas de esta nota son el más
claro ejemplo. Tan bellas como inútiles.
Trataremos hoy acerca de dos famosísimos revólveres profusamente
utilizados a principios de siglo pasado. Ambos disparan un ineficiente y desagradable
cartucho (en vías de extinción) denominado 38 S&W, vulgarmente
conocido por los neófitos como 38 corto, para diferenciarlo del excepcional
38 S&W Special.
El citado cartucho, se creó en el año 1876 para el revólver
S&W nº 2 de simple acción, cuyo mecanismo "Top Break"
se conoce comúnmente en nuestras pampas como "lechucero", en
alusión al logotipo de la empresa Iver Jonson que también fabricaba
este tipo de armas.
La
potencia del 38 corto podría parangonarse con el efecto de un eructo en
el centro de un huracán, ya que montando una punta de aproximadamente 125
grains a poco más de 600 pies por segundo, lo convierte en peligroso para
uso defensivo u otro menester que esté más allá de acertar
a un blanco de papel situado a menos de doce metros.
En vista de que seguramente aparecerá algún trasnochado exaltando
las virtudes de este desecho balístico (aportando anécdotas del
tipo: ..."mi bisabuelo abatía tirano saurios rex en el jardín
botánico, de un solo balazo de 38 corto"...), son armas con las que
yo no enfrentaría ni a un conejo ciego y con artritis.
Lo gracioso del tema es que en ambos casos, la inclusión de la palabra
"police" en la denominación del modelo hace referencia a la intención
de ambas fábricas de que los revólveres en cuestión sean
adoptados por las fuerzas policiales. Y lo consiguieron. Es evidente que los delincuentes
de esa época eran pacíficos, fácilmente impresionables, tímidos
y hasta respetuosos de la autoridad policial. Un asco, mire...
Smith & Wesson Regulation Police
Fabricado
como evolución del 32 Regulation Police. Usa el mismo armazón que
éste, denominado i, el que era muy corto para el 38 special. Los producidos
durante la primera época, entre los años 1917 y 1940, se denominan
modelos de pre-guerra, habiéndose fabricado 54.474 ejemplares.
Todos poseen cañones de 4 pulgadas a excepción del modelo "Post
Office" de 2 pulgadas, de los que se produjeron solo 500 en el año
1938. Si alguien tiene uno, agradeceré su donación a mi fundación
"Armas Huérfanas", entidad creada para mi exclusivo beneficio.
El ejemplar que ilustra esta nota, es el modelo básico, producido en 1932,
dotado de cachas de madera finamente segrinadas sin los medallones con el monograma
de la empresa. Como curiosidad, en la parte plana de la empuñadura, posee
un sello con la fecha de la patente de las cachas, "June 5. 1917". (Ver
comentarios finales)
Sobre que el cartucho es totalmente ineficiente, el tambor solo permite alojar
cinco de ellos, ya que como mencioné antes fue originalmente diseñado
para el calibre 32 y se conservaron las medidas externas.
Del lado derecho del caño, posee la inscripción:
REGULATION POLICE
38 S&W ctg..
Las siglas ctg corresponden a la abreviatura de "cartridge" o cartucho,
lo que no tiene nada que ver con el Sr. Moyano o Mr. Daer.
En la parte superior del cañón, detrás del guión,
tiene la inscripción en dos líneas:
SMITH & WESSON SPRINGFIELD MASS. USA
Patented feb. 6. 06 sept. 14. 09. dec. 29. 14
En el costado izquierdo, como es tradicional en la marca, solo posee la inscripción:
SMITH & WESSON
El caño, atornillado en el armazón, se encuentra fijado por medio
de un perno (pinned barrel), bella costumbre que la fábrica abandonó
en el año 1982 cuando obligadamente tuvo que abaratar la producción
para competir con los "garotos".
Todos los modelos de pre-guerra pertenecen al grupo denominado "cinco tornillos",
encontrándose cuatro en la plaqueta de acceso al mecanismo y uno en el
frente del guardamonte. En el año 1955, el tornillo superior fue eliminado,
pasando a llamarse la producción posterior "cuatro tornillos".
Alrededor de 1961, se elimina el tornillo del frente del guardamonte y la producción
subsiguiente (como adivinarán si manejan bien la lógica), se llama
"tres tornillos". Esta clasificación es usada por los fanáticos
de la marca para diferenciar a los modelos "Hand Ejector", como se llama
a todos los Smith de tambor volcable, cualquiera sea la dimensión de su
armazón.
Si siguen abaratando, en cualquier momento aparecerá la serie denominada
"un solitario remache de aluminio", o "plaqueta del mecanismo pegada
con moco".
Debido a las prestaciones balísticas de su cartucho y el número
de proyectiles que aloja en su tambor, lo considero el arma ideal para largar
maratones y regatas de veleros...
Colt Police Positive 38
Al igual
que el anterior, aunque primero en el orden cronológico, fue introducido
al mercado en el año 1905, para satisfacer la demanda del Police Positive
32, pero disparando una bala más pesada y de mejor performance balística
(ja, ja, ja). Créase o no, se vendieron 200.000 de estos revólveres
hasta que cesó la producción en el año1943.
El que ven en las fotos, por su número de serie, fue fabricado en 1920.
Al igual que el anterior, es de calibre 38 S&W y su caño tiene 4 pulgadas
de longitud.
Las cachas son "hard rubber" y sobre el cañón posee la
siguiente inscripción en dos líneas:
COLT P.T.F.A. MFG. CO. HARTFORD CT. USA
Pat'd aug. 5 1884 june 5 1900 july 4 1905
Del lado izquierdo del caño, se lee:
COLT POLICE
POSITIVE 38
(utilizando la misma letra P para ambas palabras)
En 1908, nace el modelo Police Positive Special, cuyo armazón y tambor
son más largos para darle lugar al cartucho 38 special. Este revólver,
mucho más coherente y razonable para uso policial y defensivo, se transformó
en un clásico que siguió en producción con ligeras variantes
hasta hace muy poco. A mediados de los 70, se llevaban fabricados nada menos que
750.000 de ellos.
Volviendo al primitivo modelo que nos ocupa, considero que un "police"
tiene que ser muy "positive" para andar armado durante el servicio con
este revolvete.
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Smith
& Wesson
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Colt
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Modelo
del S&W en el lado derecho del cañón
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Modelo
del Colt en el lado izquierdo del cañón
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Comparación
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Comparación
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Vista
superior de ambos
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Empuñaduras
similares
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Hagamos un poco de ruido
Provisto
de estas dos maravillas, me dirigí al club de tiro a dar lástima
probándolos. Aprecien queridos lectores, lo que soy capaz de hacer para
satisfacer vuestra sed de conocimientos. Mientras los sacaba de mi mochila, me
consolaba mentalmente pensando que peor sería tener que testear un matagatos
TKO recamarado para el paupérrimo calibre 6 mm. Flobert.
La prueba se transformó en una triste muestra de déficit de energía,
sonido y retroceso. El disparo es poco más que un hondazo. Para colmo,
hacen mucho humo y huelen mal. No menos triste es el precio de la munición,
que como no tiene mucha demanda cotiza al ritmo del oro (aproximadamente 20 dólares
los 50 tiros).
Como
habitual tirador de pistola que soy, nunca me sentí a gusto disparando
revólveres (y mucho menos los antiguos y de empuñadura fina), que
no sé cómo empuñarlos. En la década del 80, cuando
era fácil conseguir buenos revólveres y difícil buenas semiautomáticas,
se usaban unos adaptadores que rellenaban las empuñaduras tipo service,
justo en esa parte tras el guardamonte que no hay tamaño de mano que los
rellene. Se llamaban Tyler T-grips y creo que no se producen más.
De todas formas ambos pegan muy bien, tanto en simple como en doble acción,
y no noté grandes diferencias de precisión y funcionamiento entre
ambos. Siendo minucioso, me agradó más la acción del Smith,
probablemente porque tiene más tiros encima. El Colt se encuentra en estado
"mint", habiendo conservado hasta nuestros días la caja original,
por lo que no debe haber sido muy usado, y su acción es más dura
y áspera.
Luego del test, para sacarme el feo gusto de la boca y del alma, me tiré
seis tiros de 44 magnum con un magnífico S&W modelo 629.
Comentarios del caso
Mi gen andaluz a veces me traiciona, estos revólveres no son ni tan deficientes
como yo digo ni tan buenos como pregonaban sus fabricantes. De todas formas son
dos hermosos revólveres (para que los use otro). Solo un oligofrénico
se atrevería a dudar de la calidad y eficacia de un Colt o Smith &
Wesson, pero convengamos que el cartucho que disparan es totalmente insuficiente
para fines defensivos.
A poco de ser introducidos, fueron reglamentarios en la policía de varios
de los estados de su país de origen. Muchos fueron adquiridos también
por las comisiones de compras militares europeas en los desesperados días
de 1938-1939.
Echesortu, fabricame uno...
Tanto el Smith como el Colt, fueron profusamente copiados en el país vasco.
La calidad de los mismos variaba de buena a repugnante. El mayor pico de clones
se dio entre los años 1910 al 1930, y algunos de los fabricantes fueron:
Aldazábal, Orueta hnos., Ariola hnos., Barrenechea y Gallastegui, Beistegui
hnos., Arana y cía., Errasti hnos., Gaztañaga, Guisaola hnos., Trocaola
- Aranzabal y cía., La Industrial Orbea, Eulogio Arostegui (aparte de copiar
S&W, fabricaba una hermosa copia de la pistola Mauser 1896 con selector de
tiro a ráfagas llamada Super Azul), etc., etc., etc...
La lista es interminable, con lo que podemos afirmar inequívocamente que
el deporte nacional del norte de España fue, a principios de siglo, copiar
revólveres americanos. Si los originales son feos, imagínense las
imitaciones...
La consecuencia de este indiscriminado robo de diseños es que los S&W
comenzaron a traer entre sus inscripciones las palabras "Marcas Registradas"
en un correcto castellano. Una curiosidad del S&W testeado es que hasta en
el martillo, bajo la espuela se lee "Reg. U.S. Pat. Off." (Registrado
en la oficina de patentes de E.E.U.U.).
La caja del Colt, impresa también en el idioma de Cervantes, aclara en
su tapa que no solo el revólver, sino las cachas, las inscripciones, el
nombre de la marca y el logotipo, se hallan registrados con su correspondiente
número de patentes.
Dr. Elido Cividini
Médico
Mat. 12.685
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