Parte de este artículo ha sido extraído del
Manual para Coleccionista de Cartuchos que fue editado por la Asociación
Argentina de Coleccionista de Armas y Municiones en el año 1992 y realizado
por un maestro que ya no está: Don Martín Battistessa (F) Socio
Fundador de la Asociación.
Generalidades
Desde estas paginas solamente queremos guiarlos e informarles y también
asesorarlos sobre como y que coleccionar, comenzando una o continuar con la que
tenemos.
Las fuentes donde los coleccionistas pueden hallar ejemplares, para iniciar una
colección o acrecentar la ya existente, son varias en primer lugar se encuentran
los coleccionistas avanzados que siempre disponen de duplicados para el canje
con otros aficionados y las asociaciones o clubes de coleccionistas (en la Argentina
se encuentra la Asociación Argentina de Coleccionista de Armas y Municiones
de la cual soy socio desde el año 1978) que se ocupan de la compra - venta
- canje de cartuchos para favorecer de este modo a sus asociados.
También se puede recurrir a la buena voluntad de algunos armeros que pueden
tener ejemplares interesantes entre los repuestos o en el fondo de algún
cajón, los poseedores de armas antiguas o de calibres en desnudo. Y las
asociaciones y coleccionistas del extranjero, algún familiar que siempre
nos promete alguna bala vieja cuando se entera de nuestra inquietud, las casas
que se ocupan de la compra - venta de antigüedades suelen tener alguna cajita
con cartuchos entre los que se pueden hallar alguno interesante, en almacenes
viejos o ferreterías que en otros tiempos vendían cartuchos para
armas, revolver, pistola o rifles, principalmente en los pueblos y ciudades del
interior del país, etc.
En cualquier caso es conveniente no desmerecer el valor emotivo de un cartucho
cuando algún pariente, conocido o amigo, nos regala un ejemplar, ya que
de esta manera nos recordara cuando en otra oportunidad llegue un nuevo cartucho
a sus manos. La búsqueda de nuevos ejemplares es uno de los incentivos
de todo coleccionista y hace que este valore en su justa medida el crecimiento
de una colección.
Limpieza de los cartuchos
Una vez que ha llegado a nuestras manos un ejemplar y este se encuentra carbonatado
o sulfatado (manchas verdes) debemos eliminar las mismas con mucho cuidado empleando
una lana de acero fina (tipo virulana) con un poco de detergente y agua, sin estropear
el cierre de papel cuando el cartucho lo tuviese.
Si el ejemplar está sucio de tierra y grasa, como ocurre con los cartuchos
cuyo proyectil es de tipo de lubricación externa, se limpian con un trapo
o franela seca, o humedecida suavemente en bencina o solvente industrial. Debe
tenerse cuidado de no eliminar la totalidad del lubricante que cubre el proyectil,
principalmente en los viejos cartuchos para pistola fabricados durante el siglo
pasado y principios de este por la firma D.W.M., los que se encuentran recubiertos
de una película muy fina de cera verdosa.
Cuando la carbonatación es muy avanzada se elimina empleando, con mucho
cuidado, una solución de ácido sulfúrico en agua al 10 o
30%, evitando destruir elementos o marcas existentes en los cartuchos. Cuando
el cartucho se encuentra limpio algunos coleccionistas acostumbran aplicar al
mismo una mano muy fina de laca incolora a la piroxilina para su mejor conservación.
Esta laca debe aplicarse siempre después de identificar correctamente al
nuevo ejemplar pues si debemos hacer alguna inscripción en el mismo la
laca dificulta la operación. En este ultimo caso se puede eliminar la laca
con un algodón humedecido en acetona.
Identificación de los cartuchos
Cuando un cartucho presenta en su base o cabeza las cifras o marcas que caracterizan
su calibre, como ocurre con la mayoría de los cartuchos fabricados en los
EEUU, la identificación del mismo no presenta problemas, pero si estas
marcas faltan o no dicen nada respecto al calibre entonces se debe recurrir a
las medidas indicadas en los manuales que los hay en ingles y algunos en español
en nuestra asociación se han editados manuales de identificación
de cartuchos o consultar con otro coleccionista que tenga un ejemplar similar
perfectamente identificado.
La identificación se lleva a cabo tomando una serie de medidas, mediante
un buen calibre, y comparando estas medidas con las existentes en las tablas que
acompañan los manuales, estos los hay en distintos idiomas como dije anteriormente.
Las medidas que deben tomarse son las siguientes (ver figura
1)

- A: Largo
total de la vaina (LV)
- B: Largo
del cuerpo (LC)
- C: Largo
del Cuello (LC)
- D: Diámetro
del Reborde (DR)
- E: Diámetro
de la cabeza(DC)
- F: Diámetro
del Hombro (DH)
- G: Diámetro
del Proyectil (DP)
- I: Largo
total del cartucho (LT) Este valor se toma eventualmente, salvo en el caso de
los cartuchos fuego anular en el cual es fundamental para su identificación.
Se debe considerar
también como dato importante el tipo de encendido, el material empleado
en la construcción de la vaina el proyectil, los colores que pudieran tener
estos cuando se trata de cartuchos militares de uso especifico (tipo trazadoras,
de reglaje, perforantes, etc).
Tipos de culotes y vainas
Existe un grupo perfectamente definido de culotes y de vainas dentro de las que
se encuadran la mayoría de los cartuchos existentes, salvo raras excepciones.
Los culotes pueden ser de los siguientes tipos (ver figura 2)

- A: Sin Reborde
y sin garganta extractora
Se conocen en ingles como Rimless-Grooveless se encuentran en los primeros modelos
de las pistolas Bergmann 5 mm (mod. 94) y Bergmann 6,5 mm (mod. 94).
- B: Sin reborde
y con garganta extractora (Rimless)
Se encuentran en los cartuchos de las pistolas semiautomáticas y automáticas
y en la mayoría de los fusiles modernos.
- C: Con Reborde
(Rimmed)
Se encuentran en los cartuchos para revolver, para rifles Winchester y en la mayoría
de los cartuchos para fusiles del siglo pasado
- D: Con Reborde
y garganta extractora (Belted)
Es un culote característico de los cartuchos tipo mágnum exclusivamente
para rifles o armas largas, desarrollado en 1912 por la casa inglesa Holland &
Holland.
Los culotes vistos
de perfil presentan cuatro tipo distintos y básicos de perfil (ver
figura 3)

- A: Convexos
- B: Planos
- C: Planos
con Chanfle
- D: Base
Mauser A
Las vainas que
más comúnmente se presentan en la mayoría de los cartuchos
son las siguientes (ver figura 4)

- A: Cilíndricas
- B: Cónicas
- C: Agolletadas
Acondicionamiento de las colecciones
La forma de conservar las colecciones y por lo tanto su acondicionamiento final
depende del criterio de cada coleccionista ya que no existe un método general
para determinar la forma en que se van a disponer los cartuchos y que tipo de
alojamiento se dará a los mismos. Existen distintos sistemas o criterios
y la aplicación de los mismos queda librada al gusto o idea de cada coleccionista.
Una vez identificados
los cartuchos se pueden conservar colocándolos en sobres individuales de
papel transparente como los usados por los filatelistas y los sobres fijarlos
a tarjetas con los datos de los cartuchos. Con las tarjetas se compone un fichero.
Este sistema tiene el inconveniente de no permitir observar la colección
en conjunto y anula de esta manera parte del valor decorativo de la misma. Mas
elegantes son los métodos que permiten tener los ejemplares a la vista
con lo que se logra una visión de conjunto.
Con este fin se pueden fijar los cartuchos sobre rectángulos de cartón
o un material similar mediante una atadura de alambre de cobre fino y luego colocar
los rectángulos en cajas de tamaño adecuado. Esta técnica
es aconsejable únicamente en aquellos casos en que se quiere formar series
completas de cartuchos y cuando estas han sido logradas en su totalidad o bien
para presentar los cartuchos en exposiciones bajo forma de cuadros.
Existen coleccionistas que acostumbran a colocar los cartuchos en bases de madera
de forma primastica rectangular en las cuales se han practicado orificios de diámetro
adecuado al culote que alojaran. También se pueden emplear estantes de
3 a 4 cm de ancho adosados a una pared o bien como parte de un mueble tipo vitrina,
de poca profundidad, cerrado con puertas de vidrio.
Estos últimos métodos presentan el inconveniente que al tocar un
cartucho este puede rodar y desplazar de su lugar a varios cercanos. Quizá
uno de los mejores sistemas de disponer la colección en una cajonera similar
a las empleadas como muestrarios de carreteles de hilos de colores o bien emplear
uno de estos muestrarios en desuso y adaptándolo al fin que nos proponemos.
Los cajones deben tener altura, unos 3 a 5 cm es suficiente, de forma rectangular
con divisiones a lo largo.
Las divisiones deben tener entre si un espacio tal que permita alojar los cartuchos
mas largos y estar distribuidas de manera que se puedan agrupar en una división
los cartuchos de menor longitud y en otras los restantes.
Se puede destinar un cajón para los cartuchos de revolver y pistola en
calibres milimétricos, otro para los del mismo tipo en calibres de fracción
de pulgada, otro para los cartuchos para rifle de origen norteamericano fracción
de pulgada, otro para los del mismo tipo de origen ingles y en ultimo para aquellos
de arma larga cuyo calibre se clasifica dentro de los milimétricos.
Siempre debe reservarse algunos cajones para ampliar la colección a medida
que se obtienen nuevos ejemplares y reservar un cajón o varios para los
cartuchos para escopeta o fuera de clasificación como los experimentales
o de transición. No debemos de olvidar tampoco de destinar un cajón
para los cartuchos de encendido anular o fuego circular. Sobre el fondo de los
cajones se deben colocar, en cada división, tiras de cartón o papel
corrugado para evitar el desplazamiento lateral de los ejemplares cuando se abran
o cierran los cajones.
Para los coleccionistas avanzados son muy recomendables los ficheros empleados
en las oficinas para guardar correspondencia y que están constituidos por
una serie de cajones de poca altura superpuestos, estos se pueden adquirir construidos
en chapa de acero o bien de segunda mano en madera, generalmente de roble, hoy
en el mercado podemos encontrar unos ficheros de material plástico o PVC.
Cuando se obtiene un ejemplar que carece de proyectil, es decir solamente la vaina,
es preferible colocarlo en la colección de esta manera a insertar en la
misma un proyectil que no le corresponda. No es necesario desarmar los cartuchos
para inactivarlos, no retirar de las vainas la carga de pólvora, esta no
representa ningún peligro para el coleccionista salvo en el caso de cartuchos
para armas automáticas (ametralladoras) cuyo calibre es de 20 mm o superior
a este, ya que la mayoría de los casos se trata de cartuchos con proyectiles
explosivos o incendiarios de uso en las fuerzas armadas.
En este caso los cartuchos deben ser inactivados por personal idóneo en
la materia y nunca por el coleccionista. Este peligro presentan también
los calibres menores cuando los proyectiles son del tipo explosivo o incendiario,
por lo que el coleccionista debe informarse exactamente de las características
del mismo para tomar las precauciones debidas.
Tipos de colecciones
Generalmente los coleccionistas de nuestro medio se ocupan de la totalidad de
los distintos tipos de cartuchos existentes y encaran su colección bajo
uno de los tres aspectos principales:
- Colección
de diferentes calibres
- Colección
de diferentes calibres y proyectiles
- Colección
de diferentes calibres, proyectiles y estampas de cabeza
Cuando un coleccionista
desea especializarse en un determinado tópico la lista de motivos existentes
es larga, daremos únicamente los principales grupos de cartuchos en que
se puede encarar una colección seria y avanzada:
- Cartuchos para
pistola y/o revólver
- Cartuchos militares
por países
- Cartuchos militares
de ejercicio o inertes
- Cartuchos en alguna
de las nomenclaturas de calibre (mm o pulg)
- Cartuchos de fuego
anular o Rim Fire
- Cartuchos calibre
.22 Short, Long, Long Rifle
- Cartuchos de un
calibre en especial (9 mm Para, .45, .38, 30-06, 7,62 x 51, etc)
- Cartuchos para
escopeta
- Cajas de cartuchos
en general o en un calibre en especial
- Cartuchos para
escopeta calibre 12
- Cartuchos sistema
Lefauchex
- Cartuchos de papel
y/o encendido patentado
De esta manera
podríamos continuar la lista con un numero mayor de motivos, queda librado
a los coleccionistas determinar el motivo de su especialización
Nomenclatura de los calibres
Existe una diferencia fundamental entre el sistema empleado para definir un calibre
de cartucho para arma de cañón liso (escopeta) y el empleado para
un arma de cañón rayado (rifle). En el primer caso se define como
calibre a la cantidad de balas de plomo, esféricas, que se pueden obtener
de una libra de plomo por eso cuanto menor es la cifra que identifica al calibre
mayor es el diámetro del mismo.
Por ejemplo: el calibre de escopeta 16 significa que las balas de plomo esféricas
de este tienen un diámetro tal que 16 de las mismas pesan una libra (453
gramos) de plomo. En lo que respeta a las armas rayadas el calibre en su origen
indicaba el diámetro interior del cañón antes del rayado,
pero posteriormente, al aparecer los cartuchos y variar las cargas para un mismo
calibre de cañón fue necesario crear otros sistemas de nomenclatura,
desarrollándose en consecuencia los que conocemos actualmente. Para su
mejor compresión los agruparemos de la siguiente manera:
Sistema métrico
Es uno de los que presentan mas ejemplares y su uso se encuentra difundido en
todo el mundo. Es común a los países que emplean el sistema métrico
decimal. Este sistema emplea dos cifras separadas por el signo x, la primera cifra
representa el calibre en milímetros (diámetro del cañón
antes del rayado) y la segunda el largo de la vaina también en milímetros,
mediante este sistema un cartucho de calibre 7, 92 x 57 indica que el calibre
del arma que lo emplea es de 7,92 mm y el largo de la vaina es de 57 mm.
Algunos cartuchos o calibres presentan en su denominación, a continuación
de las cifras, la letra R, esto significa que la vaina tiene reborde (la R deriva
de la palabra alemana rand que quiere decir precisamente eso : reborde). Otras
veces acompaña a las cifras indicadoras del calibre el nombre del diseñador
(5,6 x 61 Von Hofe) o bien el nombre del país en el cual es empleado por
el ejercito en forma oficial (6,5 x 53 R Mannlicher Holandés) o bien el
nombre del arma en la cual se emplea o para la que fue diseñado originalmente
(6,5 mm Mannlicher - Schoenauer).
Cuando los cartuchos de origen europeo o milimétricos no llevan en su denominación
la letra R quiere decir que la vaina carece de reborde y en su lugar presenta
una garganta de extracción como ocurre con la mayoría de los cartuchos
militares y deportivos modernos (7,65 Mauser, 7,62 nato, 8x 57 Mauser, etc).
Sistema en pulgadas inglés
Los cartuchos en calibres de origen ingles están expresados en cifras cuya
unidad es la milésima parte de pulgada. Así por ejemplo: el.303
British (oficial en el ejercito de la Gran Bretaña hasta después
de la segunda guerra mundial) es un cartucho cuyo calibre corresponde a un diámetro
interior del cañón antes del estriado igual a .303 / 1000 de pulgada,
lo que en el sistema métrico seria igual a 7,70 mm.
A continuación de la cifra que indica el calibre se puede hallar el nombre
del diseñador o del arma que lo emplea o bien el del país cuyo uso
es oficial ; así podemos encontrar calibres como el.577 Snider, el .450
Turco ,el .505 Gibbs, el .375 Holland & Holland, etc.
Cuando un cartucho es reducido en su calibre, conservando el resto las medidas
originales, los armeros y fabricantes ingleses lo identifican mediante dos cifras
separadas por una barra, ejemplo:.500/.450 nitro exprés, la primera cifra
indica el calibre del cartucho original (.500) y la segunda (.450) el calibre
del nuevo cartucho, nitro por tratarse de un cartucho con carga de pólvora
piroxilada y expres por usarse en los dobles rifles de este tipo.
Cuando existe mas de un cartucho con el mismo calibre, pero la longitud de la
vaina es distinta se agrega a la denominación el largo de la vaina en pulgadas
o en fracción de pulgada.
En este caso se encuentran tres cartuchos de calibre.500 cuyas respectivas denominación
son: .500 Black Express 2, .500 Black Express 2,45 y .500 Black Express 3. Como
podemos ver el tipo de cartucho es el mismo: Express para pólvora negra
y de un calibre igual a 500 / 1000 de pulgada, pero la longitud de las vainas
es de 2, 2,45 y 3" pulgadas respectivamente.
En la denominación de otros calibres aparece la palabra Flanged lo que
indica que se trata de un cartucho con reborde o bien la palabra Belted que se
trata de un culote típico de la casa Holland & Holland y que en nuestros
días se ha difundido enormemente entre los calibres de alto poder conocidos
como Magnum.
Sistema en pulgadas norteamericano
Es un sistema
de uso común en nuestro medio pues las armas de este origen han tenido
y tienen amplia difusión comercial en nuestro país y en la mayoría
de los países sudamericanos.
La cifra que caracteriza al calibre indica, en centésimas de pulgada, el
diámetro interior del cañón antes del estriado. El sistema
es similar al ingles con la diferencia que la unidad empleada es la centésima
de pulgada y no la milésima. Esto significa que un cartucho de calibre.380
inglés corresponde a uno.38 norteamericano.
Encontramos denominaciones de calibres formados por dos cifras o en algunos casos
tres, como ejemplo el cartucho .38 -.40 conocido también como.38 Winchester
CF. Las dos primeras cifras (.38) indican el calibre del mismo mientras que las
siguientes (.40) indican los grains de pólvora negra con los que se cargo
originalmente. Debemos recordar que un grain o grano equivale a 0,064 gramos (64
miligramos).
Lo mismo ocurre con el .44 - .40 o .44 WCF tan familiar en nuestro medio. Cuando
se trata de tres cifras, como por ejemplo el .45 -.90 - .405 Winchester, las dos
primeras cifras (.45) indican el calibre del arma, las segundas (90) los grains
de pólvora negra de la carga original y la tercera (.405) los grains que
pesa el proyectil de plomo en la carga original.
También nos podemos encontrar con cartuchos en los que aparece el nombre
del diseñador (.30 Newton, .30 Gibbs, .257 Roberts, etc) o bien denominaciones
o nomenclaturas en las cuales se indica la velocidad inicial del proyectil (.250
- 3000 Savage, .22 - 4000 Sedgley, etc) en pies por segundo o en el año
en que tubo su origen el cartucho, como es el caso del empleado por el ejercito
de los EEUU hasta la adopción del 7,62 nato y bien conocido por los aficionados
a la caza y el tiro, nos referimos por supuesto al .30 - 06 Goberment.
Esto ocurre con otro cartucho oficial en los EEUU, el .30 - 03 de muy poco uso
por el ejercito de esa nación.
Tablas de dimensiones
La identificación final del cartucho debe realizarse tomando con un calibre
las dimensiones ya indicadas y buscar la concordancia, dentro de los márgenes
de tolerancias existentes, en las tablas de los manuales y/o catálogos
de época o reproducciones. Aquí en la Argentina contamos con una
muy buena biblioteca en nuestra asociación de coleccionistas que puede
ser consultada para tal fin.
En algunas catálogos y manuales las ilustraciones no concuerdan con las
medidas reales bajo ningún concepto debe identificarse el cartucho superponiéndolo
a la ilustración sino comparando sus medidas.
Angel Recine
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