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La guerra asimétrica

Un análisis crítico de un nuevo tipo de guerra

Autor: Ricardo Seratti Fecha de publicación: 19/01/2006

"Conocer, afirmar la realidad, constituye una necesidad para el fuerte; del mismo modo que el débil necesita, a impulsos de su debilidad, esa cobardía y esa huída de la realidad que es el "ideal". Al débil no le está permitido conocer: los decadentes precisan la mentira; ésta es una de sus condiciones previas para conservarse".
Friedrich Nietzsche

Se observan cada vez más países latinoamericanos con las características de estados en desintegración social. Por desintegración social se entiende la destrucción de las disposiciones y controles sociales, el debilitamiento simétrico de las creencias y valores establecidos. Este fenómeno trae aparejado una desmoralización creciente en la población, tornándose errática y apática. El deterioro de los controles sociales, en especial los concernientes a la familia, religión, educación y artes, acarrea la aparición de innumerables fenómenos psicosociales. Todo lo que contribuya a la desorganización social, está demostrado históricamente, alienta a la aparición de alternativas sociales.

Se llega a esta situación por la falla de todos los actores de la sociedad de un país. Nada es casualidad, estos fenómenos han sido programados a finales de los años setenta por los grupos de poder internacionales. Han previsto sus consecuencias para su posterior aplicación en el plan denominado "Programa de los Ochenta", donde la implementación de determinadas medidas conduciría a una "Desintegración Controlada". Si no fuera porque la situación se encuentra dirigida, generalmente en su primera fase sería aprovechada en secreto por organizaciones revolucionarias.

Estas organizaciones, que siempre llevaron a cabo guerras irregulares, se podría decir que seguían un orden en sus acciones. Sus modalidades de combate en todas sus variantes ideológicas y en variados terrenos ya han sido estudiadas por los especialistas. En cuanto a lo político el lema principal se podría resumir en " Liberación o Dependencia". A mediados de los años noventa, los planificadores del Pentágono comienzan hablar en forma pública de la "guerra asimétrica". Se cree que es a raíz de los resultados de las intervenciones militares norteamericanas de esos tiempos donde quedó en evidencia una abrumadora superioridad militar. El dominio de la tecnología, sumado al poder económico y financiero de las grandes empresas transnacionales interesadas directas en las guerras, hicieron llegar a la conclusión de que los pueblos afectados por semejante poder estatal y privado iban a tener efectos de asimetría insoportables. Ante esa situación comenzaron a prever formas de defensa porque, entre otras, el arma de los débiles iba a estar presente: el terrorismo.

La guerra asimétrica se define como un conflicto violento donde existe una gran desproporción entre las fuerzas tanto militares como políticas de los bandos implicados. Por lo tanto, obliga a las partes a utilizar una diversidad de medios fuera de la tradición militar común. No existe un frente predeterminado, hay combinaciones de acciones políticas y militares con participación de la población civil; implica resistencia, guerra de guerrillas, sabotajes, golpes de mano, terrorismo, desobediencia civil, entre tantas otras formas de lucha. Tiene una de las formas de la guerra moderna, cuyas únicas limitaciones serán las impuestas por el propio interés. Lo dicho por Gandhi deberá ser tenido en cuenta para quienes deban resistir en este tipo de guerra: "La fuerza no proviene de la capacidad física sino de la voluntad indomable".

La guerra asimétrica bajo ese concepto es tan vieja como el mundo. Posiblemente se recuerde a Mao Tse Tung como uno de los ejemplos en como condujo una guerra asimétrica. En base a la superioridad del enemigo y su velocidad éste desarrolló una estrategia sin tiempo en una larga Guerra de Resistencia. Convirtió una desventaja en ventaja. En la actualidad, hay una serie de componentes que quizás no todos comprendan y que la hacen una nueva guerra. En las escuelas militares de los países centrales le dedican un espacio importante, posiblemente se deba además a que esas naciones también tienen empresas donde existe un interés directo en este nuevo tipo de guerra. Algunos analistas europeos afirman que en esta guerra de confusión se ha producido un cambio en lo que respecta al tiempo y el espacio. A diferencia de guerras anteriores, ahora ya no se sabe bien cuándo empiezan ni cuándo terminan. En cuanto al espacio, afirman que ya no es una violencia estatal externa distinta de la acción policíaca interna y a diferencia de otras épocas, no se logra imponer un orden y la partida de las tropas se encubre con una serie de mentiras para el propio pueblo de las fuerzas invasoras y de sus aliados. Lo que queda en evidencia cada vez que se produce una intervención militar colonial es el debilitamiento fatal del Estado que fue socorrido y el desorden.

Anteriormente, frente al invasor se preparaba una defensa en profundidad, buscando un "empantanamiento" a medida que avanzaban dado que el objetivo final de la estrategia terrestre era la posesión del terreno. En las últimas guerras quedó demostrado que ya no interesa consolidar la ocupación del terreno. De esta manera no deben asumir las responsabilidades ante las sociedades sometidas. El beneficio parecería ser sumir a los gobiernos y pueblos en el caos, siendo los invasores una especie de administradores del caos, mediante normas financieras y expediciones militares similares a las coloniales. El beneficio es llevado por las grandes empresas y bancos. Las guerras serán en las ciudades, y ya no solamente contra soldados sino contra guerreros, lo cual es una nueva denominación del civil combatiente discriminados en función a la clase social de donde provienen. Posiblemente la diferencia entre el soldado y el guerrero la haya marcado José Ortega y Gasset cuando dijo: " El militar significa una degeneración del guerrero corrompido por el industrial". Debemos tener en cuenta que en estas guerras la participación civil será importante porque además del saqueo de las riquezas y recursos naturales se busca la eliminación de grandes masas humanas para consolidar la dominación. En Irak es muy alto el porcentaje de muertos civiles no combatientes. Las naciones que ofician de invasores tienen en sus ejércitos gente de color, latinos y de diversas nacionalidades; ya hace tiempo que los ejércitos no son atractivos para las elites. En 1840 Alexis de Tocqueville decía que "Cuando el espíritu militar abandona a un pueblo, la carrera militar deja inmediatamente de ser apreciada, y los militares caen al rango más bajo de los funcionarios públicos". La versión moderna es que son sociedades posheróicas.

Años atrás, un congresista norteamericano habló de "la privatización de la guerra". De hecho ya se observa la actuación en Medio Oriente y Afganistán y el reclutamiento de hombres para ser enviados a esos lugares a través de empresas de seguridad internacionales. Los combatientes invasores no se llevarán más que muerte, mutilación y dolor, pero jamás honor. Y se habla de honor porque lo militar guarda relación directa con éste, o por lo menos en teoría. La consigna neoliberal es que los más débiles deben morir voluntariamente y para aquellos que resistan les espera la muerte violenta por medio del poder militar. Desde hace décadas que se viene actuando y ha sido logrado: estados débiles y empresas privadas fuertes. A la Guerra Preventiva imperial seguramente se le opondrá, en algunas naciones, una Defensa Preventiva. De hecho ya muchos países comienzan a tomarse en serio esta ofensiva de la potencia hegemónica y sus principales aliados: Londres y Tel Aviv.

Se aprecia que el negocio imperial es el desorden y la confusión. Por otra parte, es lógico que así sea. Al capital financiero no le interesa el orden social de las naciones. Las aproximadamente trescientas empresas transnacionales que manejan el mundo ya hace tiempo que han accedido al manejo de la política y las relaciones internacionales. Varios empleados de grandes corporaciones se encuentran ubicados en los sillones del poder político en la capital imperial. Para las empresas, el terreno es una cuestión de mercado y éste de relación de poder.

Como señala el profesor de historia Gabriel Kolko: " Para el capitalismo, la guerra no es más que la continuación del mercado por otros medios". El siglo XX demostró que las guerras siempre fueron una cuestión de los gobiernos, ahora ya es una cuestión comercial de manera visible. Por el otro bando seguramente habrá comenzado la Preparación para la Guerra Actual (PGA), en lo que se podría definir como Guerra Total Actualizada (GTA). Es una guerra que por las características mencionadas será sin tener en cuenta ninguna objeción ética; el resto será como en todas las tradicionales, siendo sus primeras víctimas la verdad y la justicia. En las democracias liberales siempre se habla de libertad, justicia, derechos humanos, orden internacional; todos términos que en los hechos no se ven reflejados para con las naciones menos poderosas. Ya estaba señalado por Tucídides en la historia de la Guerra del Peloponeso cuando mencionó que: " Nadie que tenga la oportunidad de adquirir algo por la fuerza ha sido disuadido jamás por el argumento de la justicia". Todo Estado que se vea involucrado en una Guerra Asimétrica, y si los gobiernos no son de ideología nacional, tendrán el riesgo de revoluciones. En cuanto al plano estrictamente militar, los pueblos seguramente aplicarán al enemigo lo dicho por el General José de San Martín: "No hay respeto humano que deba guardarse cuando se trata de la seguridad y libertad americana". Es una forma de guerra donde quizás la frase de Almafuerte sirva como guía: "En la facilidad de las transformaciones está el éxito".

La diferencia más notable con las guerras de la Independencia no va a ser el avance tecnológico logrado en dos siglos, sino la escasez de hombres patriotas en puestos de conducción. Parecería que éstos no son tiempos de héroes ni de estadistas, quizás no se comprenda que al poder del dinero lo vence solamente el poder de las armas y a éste la toma de conciencia de los pueblos. Como en todas las guerras, para vencer se necesita un pueblo y sus dirigentes con voluntad estratégica, que generalmente surge como consecuencia de un proyecto ideal de país con identidad y orgullo nacional. En los casos en que no se encuentre una dirigencia nacional, quienes resistan y participen de esta guerra asimétrica tendrán que ocuparse de dos frentes: el externo con las tropas militares invasoras, y el interno con las autoridades claudicantes ante el poder del dinero y su red de colaboracionistas en distintos campos estratégicos. Como en toda guerra, hasta el enemigo más poderoso tiene vulnerabilidades. Con este enemigo seguramente se aprovechará la vulnerabilidad en el nivel de desarrollo socio-económico.

El factor más importante en un conflicto armado es siempre el hombre, pues es en su espíritu donde se libra la primer batalla. Ya Napoleón advertía que "Hay solamente dos poderes en el mundo, la espada y el espíritu. A la larga la espada será siempre vencida por el espíritu". Tanto las fuerzas armadas como los grupos irregulares de combatientes hacen hincapié en el contenido espiritual a través de sus doctrinas para que se pueda imprimir en los cuadros y tropas. También comprende las cualidades potenciales e innatas del pueblo. Al respecto Sun Tzu decía que "La Doctrina hace nacer la unidad de pensamiento, nos inspira una misma manera de vivir y de morir y nos hace intrépidos e inconmovibles en las desdichas y en la muerte".

Con la claridad intelectual que lo distingue, el Dr. Henry Kissinger ha definido hace muchos años el accionar de su país. "La influencia política de las naciones es siempre correlativa a su poder militar y la impotencia trae en su estela la abdicación de la política". De manera muy completa e inteligente y a través de operadores nativos, han ido debilitando todos los campos de la vida de las naciones subdesarrolladas. La conducción política de las distintas naciones de este subcontinente ha demostrado su incapacidad o falta de voluntad para producir proyectos alternativos. El anular la Defensa Nacional de un país es comenzar a transitar el camino del suicidio para los pueblos. La responsabilidad de los votantes puede ser cubierta bajo los efectos de la propaganda y la acción psicológica de los medios masivos de comunicación y obviamente la falta de educación y patriotismo. En fin, la penetración cultural propia de los países con educación colonial. Si se comprende el Poder claramente se entiende y hasta se justifica la presión externa, lo triste y grave es el tener elementos locales que oficien de entregadores y propagadores de la dependencia En la toma de decisiones de carácter mundial no hay ningún país de América Latina aunque son integrantes o miembros de los grupos de poder internacionales como ser la ONU, FMI, BM, BID, OEA, firmamos pactos y tratados que en la letra chica nos exigen la sumisión económica y financiera, también la destrucción de nuestras políticas soberanas.

Ernesto "Che" Guevara, que entre otras cosas se caracterizó por enfrentar a los estadounidenses, había lanzado una especie de consigna que era crear "Uno, dos, tres...muchos Vietnam". Eso nunca lo pudieron lograr, además no fue ni es tan sencillo encontrar pueblos resistentes, heroicos y con dirigentes estratégicos de la talla que tuvo Vietnam. La historia demostró que Afganistán es un pueblo que hace frente a los invasores. Ninguno salió ileso de sus tierras. En la actualidad se encuentra ocupado y parte de su dirigencia colabora con las tropas invasoras. Todavía la guerra continúa y ya se verá si les espera el mismo final histórico o se romperá esa tradición nacional. Parecería que hay cierta urgencia por parte de la potencia hegemónica dado que va abriendo varios frentes de guerra. Por un lado se podría decir que está aprovechando la ventaja militar que dispone o quizás sea más una señal de debilidad que de fortaleza en otros planos.

¿Cómo se organiza una Resistencia eficaz ante el enemigo invasor si se está en plena desintegración social controlada? Como primer medida, rompiendo lo controlado. Este tipo de guerra excede la capacidad de lo militar e incluye una variedad de factores que van desde lo psicológico, comercial, financiero, económico, información, tecnológico, cultural, derecho internacional y ecológico. El siglo XX se ha caracterizado por la cantidad de guerras que hubo, muchas de ellas no han estado conducidas a la altura de las circunstancias y supuestamente estaban todos con títulos y honores para eso. Hay posibilidades de éxito en la guerra asimétrica para los países que deban soportarla, pero la conducción estratégica deberá ser formada por hombres con determinadas particularidades. Posiblemente el enemigo la haya pensado con este tipo de conductores actuales. Muchos de los actores no se encuentran en la superficie, dificultando el análisis de la personalidad de los dirigentes. El general inglés Lidell Hart aportó una reflexión al respecto: " La verdad profunda de la guerra es que el resultado de las batallas se decide habitualmente en las mentes de los comandantes que se enfrentan, no en el cuerpo de sus hombres". La Resistencia deberá comprender a todos los factores de la Estrategia Nacional.

En América Latina el interrogante que se plantean algunos agudos observadores de la realidad es si nos espera un desmembramiento como en la ex URSS y Yugoslavia en los años noventa. Hasta el momento daría la impresión que la Resistencia no será de los Estados sino quizás por identidad cultural, razas o clases sociales. Hay una religión mayoritaria en la región, la incógnita es qué posición adoptarán sus dirigentes con respecto a la suerte de sus fieles, amén de sus intereses. También los analistas advierten que la política exterior imperial para América Latina fue enunciada en tres documentos estratégicos como el Santa Fe IV, ALCA y Plan Colombia. Esta operación geoestratégica global para la región no es vista con preocupación por parte de varios de los gobiernos latinoamericanos que tienen en muchos de sus gobernantes a gerentes de esta maquinaria guerrera imperial.

Venezuela parecería ser que quisiera ser una excepción. Su presidente ha manifestado claramente quién es el enemigo de su política y, en consecuencia, comenzó la preparación de sus fuerzas armadas y su pueblo en un plan que denominó " Soberanía o Muerte". Inclusive mencionó enfáticamente que se trata de una guerra asimétrica. Es un hombre que viene del campo militar, obviamente político y con una fuerte inspiración en los grandes hombres de la historia, en particular con Simón Bolívar. Su país tiene grandes reservas de petróleo, lo que lo hace susceptible de ser saqueado como Kuwait, Afganistán e Irak entre otros. Si la preparación para la guerra asimétrica cubre todos los frentes y su pueblo lo acompaña seguramente podrá presentar batalla. Eso no garantiza éxitos, pero tendría un costo para el invasor. La preparación para la guerra asimétrica requiere de sumar conocimientos y voluntades entre civiles y militares, un alto grado de patriotismo, y concientización política. No obstante a las expresiones de deseos de grupos o partidos políticos, en América Latina no se observan líderes o políticas que pudieran poner en riesgo el sistema impuesto, por lo menos en el corto y mediano plazo. Pero en política y cuando los dirigentes se dirigen a las masas es muy fácil que se escapen palabras o bravuconadas, pero deben ser analizadas dentro del contexto romano de "pan y circo"; al haber poco pan para repartir se debe aumentar necesariamente el circo. Lo importante siempre es lo que no trasciende, el sometimiento y la obediencia hacia el poder en los temas estratégicos. En la política latinoamericana nada se pierde, todo se recicla; el objetivo de los dirigentes es permanecer. Como bien decía José Ingenieros: "Se es siervo por necesidad y servil por elección".

En los últimos meses se han producido varios hechos en la Región y casi todos con implicancia en lo militar. Seguramente la doctrina de Guerra Preventiva también puede estar presente en nuestra región. Casi siempre se consideró que las guerras eran generadoras de grandes transformaciones sociales. Algo positivo quedaba aún en medio de la devastación. Las excepciones se pueden encontrar en el continente africano, que siempre está en guerras de baja intensidad, focalizadas, dirigidas por caudillos apadrinados por empresas multinacionales que contribuyen más a la limpieza étnica que a la defensa de los intereses de sus países. Las riquezas naturales las siguen llevando los occidentales y ellos administran la pobreza. Por lo tanto, si no se tiene un proyecto alternativo a este estilo de vida mercantilista que opera en beneficio de minorías dueñas del dinero judeo-cristiano, seguiremos viendo pasar la vida de manera miserable y peor aún que ser cobarde es que no se conformarán con nuestras existencias, sino que deberemos entregar a nuestros hijos a la hoguera de la guerra imperial.

La clase dirigente del Nuevo Orden Mundial hace recordar a la frase del poeta griego Arquías: "Un león cuando ha probado sangre y la carne humana, ya no quiere comer otra cosa. Nuestro gobierno ha probado la sangre y carne del pueblo y eso le ha dado el gusto del poder sin limitaciones".

Ricardo Seratti Asesor de seguridad y Profesor instructor de tiro.
Muchos de sus trabajos son realizados en el exterior.

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