Seguinos en:

Los retículos luminosos

Ventajas y desventajas

Autor: Salvador Daniel Patti Fecha de publicación: 12/03/2014
Auspicia: LaserHawk

Ojo con las luces

Si bien es cierto que este tipo de retículos ayudan a dirigir mejor el tiro en la noche, presentan algunos inconvenientes a la hora del disparo en la oscuridad.

Muchas veces estando en un apostadero, de noche, identificamos nuestro blanco, por lo general un buen jabalí, y al llevar el fusil a la posición de tiro y mirar por nuestra mira telescópica, vemos que el retículo convencional (por lo general de pelos negros) se "pierde" en el pelaje oscuro de nuestro chancho, haciendo que nuestros nervios nos obliguen a tirar mas o menos donde se supone que debemos pegar.

Es en ese momento donde nos decidimos y nos juramos que en cuanto lleguemos de nuevo a la civilización, nos vamos a poner en campaña para adquirir una mira con retículo luminoso, y si la misma es de buena calidad mejor.

Si bien es cierto que este tipo de retículos ayudan a dirigir mejor el tiro en la noche, traen detrás una serie de problemas que rara vez nos hemos puesto a analizar. Las miras que poseen este tipo de retículos, por lo general, poseen, en su gran mayoría, un reóstato de 3, 4 o 5 posiciones, llegando en algunos casos hasta 11.

Este dispositivo sirve para regular la intensidad de luz en el retículo, dado que, uno de los mayores problemas de este tipo de retículas, son las reflexiones internas que se producen dentro del telescopio. Estas reflexiones, al ser de origen ajeno al funcionamiento especifico del visor, rara vez, por no decir casi nunca, están compensadas o controladas por algún tipo de tratamiento o cristal especifico para esa función.

Esto hace que no se pueda utilizar el reóstato, a fondo de escala de manera de utilizar la máxima iluminación en nuestro retículo, dado que el deslumbramiento producido en nuestro ojo hace casi imposible el tiro, por lo tanto esta primera razón convierte nuestro dispositivo de recontra-ultra-ultima generación, en algo parecido a un cenicero de moto.

Existen varios tipos de retículos luminosos, algunos iluminan toda la cruz, otros iluminan solo la parte fina de la cruz, y otros proyectan solo un punto en el centro de coordenadas del punto de mira. Particularmente de tener que utilizar una mira de estas características, prefiero las que funcionan con este ultimo sistema, dado que si tenemos bien calibrada nuestra mira, sabemos que debemos disparar cuando ese punto se encuentra sobre la parte del blanco donde queremos impactar.

Por lo tanto toda iluminación extra que nuestro retículo contenga, jugará mas en contra que a favor, dado que estos dispositivos no iluminan la escena que observamos, sino que solo nos señalan que el retículo o punto de mira sigue estando allí aunque no lo veamos.

El sistema de funcionamiento de estas retículas va desde una simple y finísima fibra óptica cuya punta coincide con el centro de mira, pasando por un pequeño led que proyecta luz en todas direcciones y esta se refleja en los pelos (por lo general metálicos) de nuestro retículo, hasta algunas tan sofisticadas que poseen una pantalla de proyección (tipo holográfica) o simplemente una placa de vidrio donde se ha grabado, por algún método, el retículo propiamente dicho con algún metal, y se ha esmerilado un punto o una cruz en el centro del mismo. Al iluminar lateralmente el retículo, la luz pasa sin reflejarse donde el cristal es transparente, y provoca el fenómeno de difusión de la luz donde se ha esmerilado (cruz o punto central).

Espejitos de colores

Otro de los problemas generados por este tipo de retículos, para mi el mas grave, es el color de luz que se utiliza para este fin, es en general, casi podríamos decir en un 99% de color rojo. Si bien es el mas llamativo y el que supuestamente mejor se ve, es uno de los menos indicados para este propósito.

El color rojo, corresponde, dentro del espectro visible, a una de las longitudes de onda mas largas, es decir se acerca mas a las longitudes de onda con valores en el infrarrojo. Si miramos el grafico de abajo nos daremos cuenta mas fácilmente de esto.

Si la iluminación de nuestro retículo fuera azul, su longitud de onda, se acercaría mas a la otra punta del espectro. El ojo humano tiene su mayor respuesta en la longitud de onda del verde amarillento (aprox. 550 nm) es decir mirando nuestro grafico, casi en la mitad. Es por eso que los visores nocturnos o infrarrojos a pesar de llamarse así nos dan una imagen en ese tono de color, entre otras causas, porque estamos mirando con ellos de noche y necesitamos tener la mejor definición, es decir, necesitamos ver en un color, donde el ojo tenga su pico de respuesta.

Por otro lado todos los instrumentos ópticos de medición que contienen retículas para centrado u otros menesteres, como por ejemplo los frontofocómetros o lensómetros que utilizamos los ópticos, para medir las potencias de las lentes y centrarlas, utilizan en la mayoría de los casos retículos de este color, ya que las mediciones son de precisión.

La razón de porque digo que el rojo es uno de los colores menos indicado es la siguiente: el color rojo por trabajar en esa longitud de onda "miopíza" (de miope) el ojo, la imagen no se forma en la posición donde se debe formar en la retina, el ojo no trabaja descansado o en posición de relajación, porque necesita esforzarse para enfocar el retículo iluminado de ese color, y si a eso le agregamos que aparte necesitamos enfocar el blanco y ver las dos cosas nítidas a la vez, el esfuerzo realizado es muy grande, máxime si la observación es muy prolongada. Si por el contrario el retículo se iluminara de azul, este color "hipermetropiza" el ojo, produciéndose orgánicamente en nuestro ojo, un caso similar al anterior, es decir esforzarse para poder hacer foco.

Cuando era chico me preguntaba porque nunca podía ver el filamento de los violeteros de los colectivos, ya un poco mas grande, siendo adolescente, cuando empecé a ir a bailar, observe el mismo fenómeno, como seguramente muchos de mi edad, en la famosa luz negra de los boliches, (la cual trabaja en una longitud de onda muy cercana al ultravioleta) la respuesta, por supuesto, la encontré muchos años mas tarde.

Es por esta causa el subtitulo de la nota "ojo con las luces". Nunca me pude explicar porque extraña razón, (entre otras) para mi, consideradas fallas de diseño, las fabricas productoras de miras telescópicas con retículos iluminados, utilizan este color (el rojo) para resaltar dichas retículas, aparte de por ser este color muy llamativo y comercialmente vende más, en realidad se basan en el efecto purkinje. El ojo humano es capaz de distinguir varios millones de colores, en función de las condiciones de observación, pero tal como explicáramos extensamente en la nota "la visión nocturna en la cacería" el ojo solo ve en blanco y negro de noche.

Casi diríamos que este efecto es el culpable de esa desagradable visión, que el cazador tiene a ojo desnudo o a través de la mira telescópica en ese momento entre que cae el sol y se hace la noche, o cuando está amaneciendo. Por eso dejaremos un tema bastante extenso como lo es el del efecto purkinje para desarrollarlo en otra nota.

Por eso, de utilizar este tipo de visores, aconsejo como dije anteriormente, las que solo proyectan un punto en el centro de miras, cuanto menos rojo en nuestro campo visual, mejor. Es por esta causa que funcionan con efectividad las miras del tipo pro-point, los tiradores de tiro practico en la modalidad open las utilizan muchísimo, pero aquí la cuestión es otra, tiran de día y muy rápido, entonces el punto debe ser de un color muy distinguible, y a esas velocidades el ojo prácticamente no tiene tiempo de acomodación. Por otro lado el tiro no debe ser tan preciso como en fusilería.

El efecto Purkinje

Antes nos preguntábamos por que el color elegido por la mayoría de las factorias para los retículos iluminados era el rojo, teoría con la que no estoy de acuerdo y proponía el color verde para esto, por supuesto exponiendo los fundamentos con una base muy sustentable, como corresponde. Pero bien, también es meritorio exponer en lo que supongo, se basan los que eligen el rojo como color dominante.

El ojo humano es capaz de distinguir varios millones de colores, en función de las condiciones de observación, pero tal como explicáramos extensamente en la nota "la visión nocturna en la cacería" el ojo solo ve en blanco y negro de noche. Estas son algunas de las curiosidades que ofrece un libro presentado en la X reunión de Óptica celebrada en Zaragoza por uno de sus autores, Manuel Melgosa, catedrático en la Universidad de Granada, quien ha explicado en una entrevista que el color es una percepción y como tal es algo único, muy personal.

El color es solo una percepción y depende de cada persona. Se podría decir que cada persona ve un color de manera diferente, (creo que hemos hablado algo de esto en la nota titulada "el limite no es el cielo" si mal no recuerdo), aunque dentro de los que tienen una visión normal hay una cierta uniformidad, al tiempo que el hecho de que en la retina, los fotorreceptores (conos y bastones también explicado esto en varias notas anteriores) y los mecanismos que llegan hasta al cerebro sean personales, hace que diferentes personas no vean exactamente lo mismo, a pesar de estar observando el mismo objeto y bajo las mismas condiciones.

Recuerdan que en aquella nota sobre los retículos luminosos yo les contaba que me preguntaba de pequeño porque no podía ver el filamento de la luz negra de los boliches o de los violeteros de los colectivos, pues bien, ¿uds, Alguna vez se plantearon por qué durante el día los colores rojos, naranjas y amarillos parecen los más brillantes? pero cuando la luz se ausenta por completo, parecen mas opacos? En estas condiciones únicamente somos capaces de reconocer colores de tonos azules, verdes y violetas, esto se debe al llamado efecto Purkinje y que es lo que nos ocupa en esta nota.

Casi diríamos que este efecto es el culpable de esa desagradable visión (salvando el espectáculo paisajístico) que el cazador tiene a ojo desnudo o a través de la mira telescópica en ese momento entre que cae el sol y se hace la noche, o cuando está amaneciendo y el sol está entre que sale y no sale, esos son los momentos mas críticos para el cazador y es una de las cancha donde se ven los pingos, cuando se posee una mira telescópica de buena manufactura. A medida que la luminosidad se pierde, la retina del ojo humano pierde sensibilidad para las longitudes de onda más largas, como son las de los colores naranjas y rojos, a la vez que se vuelve mucho más sensible para poder ver longitudes de onda más cortas de la luz (como son las de los colores verde, azul y violeta).

A medida que la luz va decreciendo comenzamos a apreciar los colores rojos como los más opacos, y a apreciar los colores azules como los más brillantes.

La razón fisiológica es la presencia en la retina de dos tipos de células receptoras distintas. Como hemos visto en varias notas anteriores, estas células fotorreceptoras son los conos y los bastones. Los conos son más sensibles a la luz amarilla, mientras que los bastones, son más sensibles a la luz en general y como hemos visto en la nota de visión nocturna, estas células son las más importantes cuando la visión se debe realizar en condiciones de luz deficientes. Los bastones, a pesar de que no distinguen los colores, responden mejor ante los colores azules y verde, razón por la cuál estos se muestran más brillantes en situaciones de baja condición lumínica.

Este efecto fue descubierto por el investigador Johannes Evangelista Purkinje en el siglo XIX, el mismo que fue responsable de muchos otros descubrimientos y avances relacionados con el ojo humano.

Pues bien, la iluminación roja en los retículos y el instrumental de algunos vehículos tiene su sentido, supongo las fabricas se basan en este efecto, dado que sino, tal como explicara en la primera nota al respecto, esto carece de sentido. Este efecto consiste en un cambio en la sensibilidad al color, es decir vemos los objetos con distinto tono y brillo cuando las condiciones de iluminación varían. Cuando la intensidad de la luz disminuye, los objetos rojos parecen perder intensidad más rápidamente que los objetos azules y violetas, esta es la razón por la que nuestra vista durante el amanecer y el atardecer sea más imprecisa que de día o de noche, ese es el momento que tanto nos complica en la cacería.

A modo de referencia histórica, diremos que a Purkinje, le gustaba meditar en largas caminatas durante la madrugada por los campos de la Bohemia Checa, allí se dio cuenta que las flores rojas eran más brillantes en los días de sol, mientras que en las madrugadas se veían mas opacas u oscuras. Analizando esto, llegó a la conclusión que el ojo posee dos sistemas de visión, uno para la intensidad de luz brillante, llamado visión fotóptica, y otro para el anochecer y el amanecer, llamada visión escotópica, donde se aprecian mejor los colores que tienen longitudes de onda más corta, como ser el azul, el violeta y el verde.

Justamente este efecto, se produce en esa transición que el ojo tiene entre el uso de la visión fotóptica cuando hay mucha luz a una visión escotópica, es decir cuando la luz es pobre. Se supone de acuerdo a esto que existen situaciones en la cacería, como las nombradas, en las que sería deseable que ambos sistemas de visión estén activos, entonces según este efecto, la luz roja sería una solución, pero el ojo tiene mayores problemas de percepción durante la transición, no cuando ya es de noche y se adapta para la visión nocturna.

Sugiere esta teoría sobre el efecto Purkinje, que el color rojo preserva mejor la visión nocturna lograda por el ojo en la noche, ya que la mantiene con la máxima apertura pupilar, pues bien, el verde también lo hace, y con la ventaja que para un elemento de referencia como es un retículo, el ojo trabaja en forma normal y relajada, sin esforzarse y sin miopizarse.

Se dice que el rojo permite tener activos en forma simultanea los dos sistemas de visión, el fotóptico y el escotópico. Lo ideal para preservar la visión nocturna es utilizar algún anteojo de color a modo de filtro, muchos sugieren cristal rojo (en lo que no coincido) justamente por esta razón, y la razón de esto sería entonces, aumentar la intensidad de la luz y su contraste lo suficiente para proporcionar visión fotópica y lograr así una visión con la agudeza visual necesaria a la vez que mantiene al ojo preservado para la visión nocturna, es decir adaptado a la oscuridad (a lo que yo agrego: también esforzándolo y miopizándolo).

Entonces bien, como dije más arriba, esta peculiaridad es la responsable de que nuestra vista durante el amanecer y el atardecer sea más imprecisa que de día o de noche, ya que nuestros ojos no consiguen adaptarse ni a la visión fotópica, ni a la visión escotópica.

Como corolario les comento, sobre los efectos fisiológicos de los colores en cuestión. El rojo aumenta la tensión muscular, activa la circulación y por ende acelera las palpitaciones, eleva la presión arterial y acelera la respiración. El verde es un color sedante, hipnótico, anodino, resulta muy eficaz en los casos de excitabilidad nerviosa, insomnio y fatiga. disminuye la presión sanguínea, bajando el ritmo cardíaco, dilata los capilares, es un color sedativo, ayuda al reposo y fortifica la vista, todo esto por ser el color que nuestro ojo mejor puede ver, de todas maneras amigo lector, ud. puede elegir el color que más le guste.

Buenas cacerías y mejores observaciones.

Salvador Daniel Patti Licenciado en Optica Oftálmica
Titular del Laboratorio Óptico LaserHawk

Términos y condiciones | Acerca de Full Aventura | Incorpore su comercio | Contáctenos
Copyright© 2000-2017 FullAventura.com - Reservados todos los derechos

Seguinos en: